Encendedores por uso
No todos los encendedores sirven para lo mismo. El que llevas en el bolsillo no es el mismo que necesitas para la barbacoa, para el puro o para el monte: cambia la llama, el tamaño, la resistencia al viento y hasta el tipo de combustible que le conviene a cada uso. Aquí tienes cada categoría con los mejores modelos para cada situación.
Cómo elegir según el uso
La clave está en para qué lo vas a usar la mayoría de las veces, no en cuál llama más la atención. Un mechero de bolsillo tiene que ser pequeño y fiable, aunque su llama sea débil frente al viento; uno de supervivencia tiene que encender sí o sí con lluvia o a gran altitud, aunque pese más. Para puros necesitas una llama limpia, sin butano de mala calidad que altere el sabor del tabaco, y para barbacoa o cocina buscas justo lo contrario: una llama larga y potente que no te queme los dedos al acercarte al carbón o al fogón.
- Bolsillo o diario: prioriza tamaño y fiabilidad sobre potencia de llama.
- Supervivencia o exterior: resistencia al viento y al agua, aunque sea más grande.
- Puros: llama limpia y uniforme, nunca butano de baja calidad.
- Velas: mango largo para no acercar la mano a la llama.
- Barbacoa o leña: llama potente y de largo alcance para carbón grueso.
- Cocina o fogones: precisión y seguridad cerca del gas, mango que aísle el calor.
